"Delectando pariterque monendo" Horacio

23 jul. 2013

MUSEO GEOMINERO - I.G.M.E. Madrid



“Una de las medidas que adoptó D. Fausto de Elhuyar para el fomento de la minería en España, fue el establecimiento de una escuela especial del ramo en esta corte, y para obtener profesores que desempeñasen las respectivas cátedras, le pareció el medio mejor, aunque sus efectos fuesen algo mas tardíos, enviar al extranjero personas ya iniciadas en ciertos conocimientos, para que en aquellos establecimientos mineros observasen y estudiasen el modo de cultivar las minas, y los métodos que allí se siguen para la enseñanza de ingenieros y capataces”.
Joaquín Ezquerra del Bayo, ingeniero de caminos (Ferrol, 1793- Tudela, 1859)



La enseñanza de la Ingeniería de Minas se implantó en España por una Real Orden del rey Carlos III (finales del s. XVIII). Decenas de años después, bajo los auspicios de otra Borbón, Isabel II, se creó en Madrid el Instituto Geológico y Minero de España. Este organismo sesquicentenario tiene su sede en el barrio de Chamberí, donde se guarda la mejor colección de minerales, rocas y fósiles del país. Hemos tenido la suerte de visitarlo y recrearnos en tan vistosa muestra. Parándonos especialmente en las piezas mas llamativas y en las que proceden de nuestro entorno mas cercano.

Edificio del IGME y del Museo Geominero.

 
Cristalera del techo del acceso principal, con el logo de la Geología.

Patio de entrada y escaleras con una exposición temporal sobre el cuarzo, sus formas y sus usos.

 
En las galerías laterales hay una colección de retratos de los directores del IGME, y entre ellos está nuestro admirado D. Juan Gavala y Laborde (Lebrija,1885-Madrid, 1977). Aunque nacido en Lebrija, de muy joven se trasladó con su familia al Puerto de Santa María, donde una plaza lleva su nombre. Fue director del Instituto Geológico y Minero de España (en los años '50) y director General de Minas y Combustibles. Miembro de la Real Academia de Ciencias y del Instituto de Estudios Gaditanos. Dirigió las obras de reparación cuando la rotura de la conducción de aguas de Tempul arrasó el puente de La Florida, dejando desabastecida a Jerez de la Frontera, por lo que esta ciudad lo hizo Hijo Predilecto y dio su nombre a la antigua calle de Naranjas. Distinguido malacólogo, reunió una gran colección de conchas, de ellas unas 600 especies recogidas por él mismo en las costas gaditanas. Publicó diversos estudios geológicos e hidrológicos, destacando para nosotros la Descripción Geográfica y Geológica de la Serranía de Grazalema (1918).

Antes de llegar a la sala principal ya vemos expositores llenos de fósiles, en su mayoría de yacimientos de fuera de España que puede procedan de intercambio o donaciones.

Entre ellos este increíble cangrejo con todo detalle.

 
O esta gamba "adornada" con pirolusita.

 
O este grillo fósil casi completo.

 
Y que decir de este Buey de mar (los nombres comunes se los he puesto yo, que conste).

Finalmente una puerta nos da acceso a la gran sala del Museo Geominero.

En el perímetro de la sala expositores verticales con muestras de rocas y minerales bien ordenados.

Vemos esta masa de halita (sal común) procedente de nuestras salinas.

Réplica de un cráneo de proboscídeo.

 
Expositores centrales de la gran sala y pasillos superiores.

En estas vitrinas centrales encontramos muchos fósiles de nuestra comarca y provincia.

Tenemos algún pecten como estos en nuestra colección particular.

 
Una hoja fósil de haya, del norte de la península.

 
Una rana del Mioceno, de procedencia desconocida.

Rosa del desierto, del antiguo Sahara español.

Fósiles de la concha interna de un antiguo pariente del choco o sepia, fáciles de encontrar en las sierras calizas de San José del Valle y Jerez.

Bonita colección de conchas fósiles de equinodermos: erizos y estrellas de mar. Con ejemplares de nuestra provincia.

Fragmentos de un ammonites.

Bonita piedra cargada de nummulites ("nummulites" es un diminutivo de la palabra latina nummulus que significa "pequeña moneda", en referencia a su forma). Procedente de Navarra.

 
Subimos al primero de los tres pasillos para seguir viendo la colección.

En estos largos balcones encontraremos colecciones de fósiles y minerales ordenados por comunidades autónomas, los de abajo están por eras geológicas.

 
Un íbice o cabra alpina de hace 40.000 años encontrada por espeleólogos en una cueva madrileña. 

 
Huevo de oca del Mioceno (Palencia).

Entre los minerales andaluces destacan los cristales de azufre de Conil de la Frontera. Ya estuvimos en la Mina de Conil en el pasado otoño.

Un grupo de jóvenes asiste a una visita guiada por personal del museo.

Perfectos cubos de pirita de gran tamaño.

 
Mas cristales de azufre de Conil.

Bajamos y sigue la charla a los chavales con piezas auténticas y réplicas.

Gran concha fósil recolectada en Málaga.

Otras preciosos fósiles de caracoles marinos, también de Málaga.

Dejamos el Museo del IGME y nos acercamos al edificio contiguo, que es la sede de la Escuela Superior de Ingenieros de Minas de Madrid, que fuera fundada por Carlos III.

 
Patio de entrada, con réplicas a escala de maquinaria minera.

 
Aquí también encontramos algunos minerales de colecciones donadas a la Escuela.

 
Colección de 406 fósiles de trilobites (200-300 millones de años) de todas partes del mundo donada por el coleccionista José Luis Antoñanzas.

Un museo geológico (mas pequeño que el del IGME) también es visitable pero lo encontramos ya cerrado. Al menos vemos las vitrinas que están en los pasillos y rápidamente nos vamos para no molestar a los estudiantes en plena época de exámenes.

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