"Delectando pariterque monendo" Horacio

7 oct 2021

SANABRIA (Naturaleza)

 ¡¡Pues estuvimos planeando ir a La Palma!! En serio!! Incluso combinar con El Hierro, las dos islas más occidentales de las Canarias. Pero no cuadraban las fechas y nos recomendaron mejor ir en primavera. Si no, habríamos coincidido con la erupción de Cumbre Vieja!! Al final, de nuevo hacia el norte. Un lugar fresco, con montañas, naturaleza interesante y que no conocíamos: SANABRIA. Parque Natural, un lago de origen glaciar, bellos paisajes y bosques milenarios. Hemos dividido la colección de fotos en dos temas: "Naturaleza" (esta primera entrada) y "Sitios y Gentes" (la que viene). Igual que se titula este blog. Una tercera entrada de este septiembre norteño la hemos dejado para una breve incursión que hicimos por sierras burgalesas antes de volver al sur del sur.

 

  "Inmóvil sobre el caballo, en lo alto del cerro, veía a mi derecha el convento y pueblo de San Martín de Castañeda, un edificio magnífico; a la izquierda, un bosque intacto desde el diluvio; al frente, una sierra, un peñasco, más bien gigantesco, sin un árbol, sin una mata; a mis pies, el Lago, tan terso y claro que la razón sólo podría conocer que aquella masa del azul más puro era líquido y no cristal".

    Semanario Pintoresco Español, año 1852.

 

 El lago de Sanabria es el elemento que vertebra este territorio zamorano encajado entre Galicia y Portugal. Declarado Parque Natural, junto con las sierras Segundera y de Porto, es el mayor lago de origen glaciar de la península ibérica, con 318 ha. y una profundidad máxima de 53 m. Dispersas por su entorno se encuentran más de una veintena de lagunas, diversos cañones formados por la misma acción glaciar y numerosas cascadas que han dado origen a una zona con increíbles valores estéticos y paisajísticos.

 

Aunque estamos a mediados de septiembre -y el tiempo ya es preotoñal- podemos disfrutar de algunas floraciones imposibles ya por nuestro querido sur. Como estas dedaleras (Digitalis purpurea).


No nos extrañan estas "quitameriendas", que avisan de que se acaba el buen tiempo y ya los prados están húmedos por las lluvias otoñales.

Y sobre algunos robles "brotan" setas que nunca habíamos visto antes. Como esta Laetiporus sulphureus, que se conoce popularmente como "gallina de bosque", porque es un hongo con un sabor muy similar al de la pechuga de pollo.

  Para nuestro primer día de actividad AEMET dice que va a llover por la tarde (y bien que llovió). Así que planeamos una actividad justa para el hueco de la mañana. Una pista forestal pasa por encima de la vieja vía que une Zamora con Galicia, que va más tiempo por debajo del monte que por el exterior. Muy cerca se está construyendo la nueva vía para el AVE (y trenes low-cost).

  Comenzamos un bonito sendero que nos subirá al Bosque del Tejedelo.

  Cruzamos una ladera llena de brezos y escobones. Como ha llovido por la noche todavía hay mariposas que no pueden volar por la humedad. En la foto Phlogophora meticulosa.

 Celastrina argiolus (id. por A. Verdugo) sobre una ramita de escobón.

 El sendero está bien señalizado y es circular poco después de cruzar este arroyo ribeteado por árboles de troncos blancos.

  

Estos árboles de corteza tan clara, y fácil de despegar, son abedules. Un árbol de montaña y climas fríos más común en el resto de Europa continental.

 Helechos sobre el Arroyo del Tejedelo.

     

Leccinum scabrum, una seta típica de abedulares.

 Seguimos subiendo y nos adentramos por un bonito robledal.

 Una llamativa agalla de Andricus quercustozae.


Por el sendero ya vamos viendo tejos jóvenes.


 

También algunos acebos, cargados ya de frutos tornando al rojo clásico que tendrán en invierno.

Manchón de helechos.


Sobre ramillas secas crece -y repta- este llamativo hongo: Leocarpus fragilis. Es un mixomiceto que tiene la "capacidad" de desplazarse sobre la madera muerta para seguir su ciclo vital.


Y sobre el musgo "cazamos" para nuestras cámaras esta ranilla patilarga (Rana iberica), un endemismo del noroeste peninsular que no conocíamos.


Últimos pechos (en su décima acepción).

El Bosque del Tejedelo (o do Teixedelo, para los que falan galego) está en una sierra encajonada entre el oeste zamorano, Portugal -al sur- y Galicia -a poniente-. El mapa de esta comarca está cuajado de nombres donde se mezcla el gallego el portugués y el castellano (Boutagrande, Raposeiro, Caldecoutos, Fonte da Carne,...). Incluso existe el dialecto "senabrés" (también conocido como sanabrés, pachuocu, machuecu​ o charricu) considerado una variante del astur-leonés. Hay sensibilidades para todos los gustos en esto de la lengua local, como podemos ver en este cartel que nos hizo mucha gracia. Como ejemplo, tejo (castellano), es teixo -en gallego- y teixu -en senabrés-. Por si no se lee bien, lo que está sobrescrito en el cartel de la Junta de Castilla y León, pone: Roteiro do Teixidelo/Teixedelo. Aquí tamen falamos galego. En respuesta: Deja de comer tanta empanada, cateto.   

 
Lobaria pulmonaria, un líquen de gran tamaño que conocemos bien de nuestros bosques del sur (aunque muy escaso).


Por fin llegamos al rincón de los tejos milenarios.


Unas pasarelas de madera protegen el suelo de la erosión que puedan provocar los visitantes a este rincón mágico.


Dicen que hay más de cien tejos con más de mil años de vida, algunos con un perímetro de ocho metros. Nos salimos un momento de la senda de madera para una foto testimonial junto a uno de estos tatata......rabuelos que nacieron allá por el año 1000.


 

Llegando el otoño los tejos se llenan de arilos rojos.

   

Cada arilo (fruto rojo carnoso) recubre a una semilla (verde y muy dura).


Este es el punto más alto del sendero y aquí mismo empezamos el descenso.


Volvemos a cruzar los bosques de subida aunque por otro tramo, algo que se agradece para no repetir el camino. Por el brezal (que aquí llaman urce) destaca algún que otro "serbal de los cazadores" (Sorbus aucuparia) cargado de frutos rojos.


 

En los escobones detectamos una población de insectos palo (género Leptynia). Si ya son difíciles de ver debido a la homotipia (cuando un animal se confunde con el medio donde vive para pasar inadvertido), además los pillamos en plena cópula. Algo bastante complicado ya que por cada macho se calcula que existen unas 1.000 hembras. Por esto su forma más común de reproducción es por partenogénesis. Esta forma reproductiva implica que los huevos se desarrollen sin la intervención de los especimenes masculinos. Los pocos machos (más pequeños de tamaño) proceden a una reproducción sexual normal, siendo un comportamiento poco habitual entre los insectos palo, por cuestión de números como ya hemos dicho.


Ortóptero Phaneroptera nana.


 

Cistácea. Pendiente id.


Subimos a Ribadelago, junto al Lago de Sanabria, para hacer una de las excursiones más "repetidas" del Parque Natural.


Se trata del Cañón del Tera, el río más importante de Sanabria.

  

Nace en lo más alto del PN, en Peña Trevinca. Abastece al gran lago y baja hacia el sureste buscando el Esla, el afluente más caudaloso del Duero.


En sus orillas nos llama la atención que las zarzamoras (con los frutos todavía verdes) no tienen las flores rosas como las de nuestros campos y sierras. Se trata de Rubus castroviejoi, una zarza solo presente en la mitad norte peninsular y muy exclusiva de zonas de montaña encañonadas. En Pirineos solo está presente en el Cañón de Añisclo. Aquí en el Cañón del Tera.


Abajo queda el caserío de Ribadelago (inicio de la ruta). A su izq. queda el lago. Y nosotros ya vamos subiendo por grandes bloques de granito redondeado. A partir de aquí echamos en falta una buena señalización. Hay numerosos desvíos en forma de flechas, hitos y cruces de senderos. 


Mientras nos aclaramos con la ruta podemos fotografiar estas flores de Linaria triornithophora. Una especie que no se da en el sur, aunque hay citas antiguas en Grazalema, del s.XIX, que seguro fueron errores de identificación.


El Cañón del Tera es un paisaje esencialmente de interés geológico. Es como ir andando por el fondo de un glaciar del que se ha retirado la nieve y el hielo. Bueno, literalmente es así. Las formas redondeadas por la erosión del hielo durante el pleistoceno.


En lo más profundo las aguas han hecho su trabajo y el cauce es caótico.


Algunos domos de gneis parecen cortados como un queso de bola a cuchillo. La presión del glaciar fue brutal en esos puntos. El poco suelo y las grietas es aprovechado por sabinas y enebros. 


Lampides boeticus. En las alas traseras tiene un apéndice a modo de antena y dos manchas negras imitando ojos. Por si tiene que "asustar" a algún depredador.


Mostajo (Sorbus aria) con frutos. En nuestra provincia solo presente en el Pinsapar de Grazalema.


Seguimos andando y desandando senderos que nos llevan a miradores naturales, pozas del río y saltos de agua.

Nos pasa un senderista con un guía que conoce bien el sendero correcto. Hablamos con ellos del lugar pero no nos invitan a seguirles. De todas formas llevan un buen trote y nosotros vamos en modo diesel, parando y retratando todo lo que vemos.


Alguien se ha parado a proteger estas quitameriendas que han brotado en el mismo camino. Un detalle.


Nos volvemos después de pasar unas horas por todo el paraje.


Un lugar hermoso y grandioso que hay que conocer cuando se va a Sanabria.


Hipparchia statilinus, una mariposa que gusta de zonas rocosas no podía faltar aquí.


Otra excursión que hicimos es esta de la Cascada de Sotillo. Dicen que es la más visitada del PN (7 km. y 400 m. de desnivel). Teníamos la ventaja que nuestra casa rural estaba en Sotillo de Sanabria, por lo que fuimos los primeros en subir a quel día y solo nos encontramos a senderistas cuando ibamos de vuelta.


En el mismo Sotillo nos llaman la atención estas "bolitas de nieve" (Symphoricarpos albus). Una planta de origen americano que se ha naturalizado en Europa. Su fruto, blanco y otoñal, es alimento para aves y mamíferos que a su vez la dispersan. Como necesita mucha humedad y poca calor no la tenemos por el sur.


Chelidonium majus, o hierba de las golondrinas. Una planta con flores amarillas de la familia de las amapolas. Es una planta cáustica e irritante. Mejor no tocarla.


Otra planta exótica que gusta de estas tierras norteñas: la guasca o comino blanco (Galinsoga quadriradiata).


 

El camino a la cascada es circular con salida y llegada al pueblo por dos calles diferentes. Tomamos el camino alto. En este sendero disfrutamos de una mejor biodiversidad que en otros. Discurre íntegramente por un bello robledal considerado el más denso y frondoso del Parque. Y con el premio final de la caída de agua.



Pararge aegeria.


 

La Macrolepiota procera es la seta más popular de Sanabria. Sus nombres locales son cucurril o pucherico (cuando todavía no tiene el sombrero abierto como la de la foto).


Polyommatus icarus (id. Por JM Mateo).


 

Sobre el Arroyo de las Truchas vemos un arbusto que está empezando a otoñar. Se trata de un "mundillo" (Viburnum opulus), aunque un local nos dijo que allí le llaman "escuernacabras", un nombre que comparte con otras plantas de otros lugares.


Con peligro de caer al agua conseguimos hacer una foto a sus frutos.


Una Silene sp. Y siguen más especies de la fraga (bosque) de Valmalo.


 

Linaria triornithophora.


Galatella sedifolius. En el sur es muy rara y está incluida en la Lista Roja de la Flora Vascular de Andalucía.


 

Polygonatum odoratum.


Lycoperdon perlatum.


Eryngium duriaei.


Macrolepiota procera.


Macrolepiota procera.


Trypocopris pyrenaeus.


Corylus avellana (todavía no estaban maduras).


Y el premio final es esta bella Cascada de Sotillo, con unos 20 metros de caída.

 
Aquí una foto que me hizo Marian para comparar mejor las dimensiones (llegar despacio que resbala y salir rápido que te mojas).