"Delectando pariterque monendo" Horacio

25 abr. 2014

GARGANTA del río CACÍN (Arenas del Rey-Alhama de Granada)


"El que no sabe gozar de la aventura cuando le viene, no se debe quejar si se le pasa".

Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616)


El buen tiempo ha acompañado esta semana santa y hemos aprovechado para volver a un parque natural que no visitabamos desde hace un porrón de años, el P. N. de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. Como ya conocíamos la vertiente malagueña en esta ocasión tiramos para la granadina, haciendo base junto al embalse de Los Bermejales en Arenas del Rey. Desde la misma presa parte un sendero que se adentra y recorre la Garganta del río Cacín. Este río, con nombre de rey andalusí, nace de la unión de varios arroyos de montaña que bajan por la vertiente norte de Sierra Almijara. El Cacín, al excavar la garganta, ha formado los denominados Tajos de los Bermejales, un paisaje vertical de enorme belleza (que contrasta con los campos de labor circundantes), cuajado de especies botánicas, refugio de aves de cantil y con unos inquietantes asentamientos neolíticos. Esta es la crónica del descenso por un itinerario singular equipado con escalas, cables, cuerdas fijas y puentes colgantes. Un sendero "miniaventura" ideal para disfrutar del paraje.

 
Hacemos tiempo junto al embalse mientras llevamos un vehículo al Puente Romano, final de la ruta. Esto nos evitará hacer la vuelta a pie por un largo y aburrido carril paralelo a la Garganta del Cacín. El azul turquesa de estas aguas de Los Bermejales es deslumbrante. Parece que algún tipo de alga le da este colorido a estas aguas ricas en cal.

 
Los Bermejales y Sierra Almijara al fondo.

Iniciamos un rápido descenso.

El sendero serpentea para salvar algunos barrancos secundarios como este de Las Rajas.

Bajo los primeros tajos quedan restos de muros de antiguas estancias para guardar animales.

 
Entre los arboles ya vemos el cauce del Cacín.

 
El sendero está bien cuidado y no hay posibilidad de pérdida.

En estas primeras laderas de bajada encontramos algunas orquídeas. Como estas Ophrys tenthredinifera y las Ophrys speculum, que parecen besarse.

Este licénido aguantó sobre la roca intentándo calentarse.

Esta plantita rastrera que crece en rocas es la nevadilla Paronychia kapela. Una especie diferente a las que tenemos en nuestra zona. En esta zona llegamos, por primera vez, a la altura del cauce. A partir de aquí el sendero sube y baja salvando estrechones y aberturas del cañón.

 
En la pared de enfrente nos llaman la atención unas plantas colgantes cargadas de flores rosadas. Con el prismático no nos suena a algo que hallamos visto antes. 

Sí vemos flores, junto al sendero, que nos resultan familiares. De izq. a der.: Tragopogon porrifolius, Centaurea sphaerocephala y Muscari neglectum.

Tocamos agua.

 
Y de nuevo toca subir.

Para evitar una zona de cerrada vegetación.

Estas carnosas hojas de Sedum tienen un raro color blanquecino. Vistas con detenimiento se puede ver como un insecto (una cochinilla) ha "picado" en ellas provocando esa reacción. Iñigo tomó una hojita de muestra para su estudio.

Zona abierta del cañón, aunque sin posibilidad de escape hacia arriba.

El sol calienta y apetece la sombra de una enorme visera de roca.

Otra mariposa licénido azul: Plebicula escheri.

Tramo del sendero que aprovecha una terraza natural, resultante de la erosión.

Un peñasco nos corta el camino y hay que sortearlo con la ayuda de una escala metálica.

Marian espera, sobre un peñasco, a que el resto del grupo supere la escalera metálica.

 
Esta planta es de las mas curiosas que vimos. De lejos nos pareció una simple retama pero luego nuestro botánico de la expedición (Iñigo S.) la identificó como Ephedra fragilis. Una planta muy primitiva que puede vivir hasta 40 años. Puede ser planta masculina o femenina. En Cádiz es rara dándose solo en zonas litorales y Grazalema.

 
Flores amarillas de Colutea hispanica (abajo) y Linaria verticillata (arriba). Y una puesta de huevos dorados de algún insecto sobre una ramita de Ephedra.

 
Trini y Noelia, en la zona "divertida" del sendero, con la ayuda de unas cuerdas para bajar y subir.

 
Esta planta podría ser Anthirrinum hispanicum, un conejito poco común.

 
El color del río nos recuerda al turquesa del embalse, aguas arriba.

En el siguiente estrechamiento se ve como el sendero sube, de nuevo, por una repisa.

 
Así que mas cuerdas para ayudarse. Concha sube y Jaime baja.

 
El sendero aprovecha una grieta para avanzar.

 
Iñigo y Manolo observan el vuelo de varias rapaces sobre los cortados.

 
En esta zona encontramos a un señor buscando espárragos. Nos dice que estamos a mitad de camino. El ha bajado por una posible "vía de escape" desde su casa, el Cortijo del Cura, a unos metros sobre nosotros. Hablamos un rato de la zona y nos indica algunos nombres locales de cuevas, peñas y barrancos. Un gusto hablar con gente como Antonio Olmos García alias "el simón", un lugareño dispuesto a contar lo que sabe, que normalmente no aparece en guias o mapas.

Otra curva mas del cañón por un cómodo tramo a media altura.

Un nuevo estrechamiento, al fondo, conocido como "la encerrona". Veremos como lo salvamos.

Sobre estas verdes flores de euforbia destaca una avispa Dasyscolia ciliata. Es el insecto que poliniza a la orquídea Ophrys speculum. De ahí su parecido en el color y esos pelillos del abdomen.

 
Esta mariposita blanquiverde (Euchloe belemia) nos parecía muy quieta para la foto. Cuando nos acercamos vimos como una araña cangrejo (Thomisus onustus) mimetizada del mismo color amarillo de las flores del jaramago la tenía pillada por el abdomen chupando sus jugos. La ley natural del mas listo.
Llegamos al tramo donde existe un asentamiento arqueológico del neolítico. Pueden verse restos de construcciones prehistóricas que utilizaban parte de las paredes para construir sus refugios. Hoy es imposible llegar a ellas (salvo escalando o descolgándose desde arriba) por quedar a una altura considerable, pero en su momento no estaban tan alto con respecto al agua. Además poseían sistemas de acceso con oquedades en forma de escalera, escalas y anclajes. Estar a una cierta altura ofrecía seguridad frente a enemigos y depredadores. En el Museo Arqueológico Nacional se encuentra una pieza hallada en este lugar, conocida como la Olla de Cacín, un recipiente de arcilla elaborado por el hombre del neolítico y considerada como la pieza de cerámica cardial más meridional de Europa.

El estrechón que vimos antes lo salvamos junto al cauce y bajo la roca.

En estas paredes tenemos, a nuestra altura, estos mini-jardines colgantes que antes veímaos de lejos. Se trata de una planta querenciosa de cantiles rocosos: Sarcocapnos pulcherrima o crassifolia. De la familia de las amapolas, pero de flores muy distintas (asimétricas), es una planta que solo se dá en la mitad este de la península por lo que no podemos verla en nuestras sierras.

 
Miriam pasa rápido por este tramo con enormes pedruscos caídos de la pared a una repisa intermedia.

Un nido de barro de algún vencejo o avión roquero ha sido aprovechado por otro pajarillo (puede que de chochín) para "plantar" encima el suyo con restos vegetales.

Cristina y Pablo avanzan junto al río.

 
El sendero cambia varias veces de orilla y para ello se han habilitado puentes colgantes que hay que pasar de uno en uno.

 
Por algunas paredes del cañón caen chorros de agua. Suponemos que no es recomendable recorrerlo en época de lluvia.

Junto a la orilla del río encontramos esta "cola de caballo" que no habíamos visto antes. Es el Equisetum arvense, del que no hay citas en la provincia de Cádiz.

Un último puente de madera bien sustentado con vigas metálicas.

Finalmente una rápida subida nos lleva hasta el final (o inicio según se quiera) del sendero, junto al Puente Romano, que de romano solo tiene el nombre, pero que atestigua que ya debió existir uno en esa época. Carteles informativos informan que el recorrido por el cañón es de unos 8 kms y que puede hacerse en menos de 3 horas, tiempo que no es recomendable si se quiere disfrutar del lugar. Mejor llevarse agua y comida  y recorrerlo sin prisas. También avisa de dificultad alta, pero con nosotros vino el pequeño e intrépido Iñigo "junior", que con siete años de edad disfrutó como el que más. Sí decir que hay que tener cuidado con los pasos altos y agarrase bien a las cuerdas. Pero si no se padece vértigo y se hace en compañía... se disfruta seguro.

21 abr. 2014

FUENTES de MONTES de PROPIOS de JEREZ



"…que en las faldas de las montañas, donde hay mucho agua cerca de la superficie de la tierra, aparece cierta jugosidad que se percibe claramente al tacto y a la vista, a manera de sudor o rocío, especialmente a la primera y última hora del día… es esto señal de que el agua, en aquel monte, está cerca."
Ibn al-Awwam, agrónomo andalusí (Sevilla, siglos XII y XIII)

El término municipal de Jerez de la Frontera es el sexto mas extenso de España tras Cáceres, Lorca, Badajoz, Córdoba y Almodóvar del Campo. Y es, por tanto, el segundo mayor de Andalucía. A pesar de su tamaño, cuando repasamos el Catálogo de Fuentes y Manantiales de Andalucía nos dimos cuenta que esta superficie contaba con un número corto de fuentes catalogadas. En la provincia de Cádiz destacaban Ubrique, Grazalema, Villaluenga y Tarifa, todos con amplias zonas montuosas y serranas. Y contando Jerez con un extenso número de montes, susceptibles de "guardar" un buen número de fuentes, nos propusimos revisar estos amplios parajes. Dejamos a un lado la campiña, que es un paisaje relativamente llano donde numerosos pozos fueron, desde antaño, los puntos de agua para el consumo humano y de animales. Cercanas a las poblaciones ya eran de sobra conocidas fuentes históricas como las de Albarizones, Albadalejo, Majarromaque o la Salud. En nuestros paseos por el monte mas alto de la campiña, la Sierra de Gibalbín, ya catalogamos varias fuentes interesantes, aparte del conocido manantial de aguas sulfurosas de Los Baños. Nos quedaba la mitad oriental del término, la que linda con la provincia de Málaga y queda, en su mayor parte, dentro del P. N. Los Alcornocales. Contacté con un viejo amigo del Club Montañero (CMSP), José Angel Sánchez Abrines, buen conocedor de los Montes de Propios de Jerez, una gran finca de propiedad municipal cedida a la ciudad en el siglo XIV por los reyes castellanos de la época. José Angel preparó una entrevista con la concejal delegada, quien al conocer el proyecto "Conoce tus Fuentes" no dudó en poner a nuestra disposición la ayuda de la guardería de los Montes de Propios. Los guardas de los Montes son personas amantes de su trabajo, han nacido y crecido en el lugar y conocen como nadie cada rincón y cada fuente de aquellos canutos y sierras. Montes de Propios es un lugar cuidado pero poco conocido por sus propietarios, los jerezanos, algo que deben remediar sus gestores. De momento son varios los senderos señalizados que, mediante el oportuno permiso, pueden realizarse. Nosotros hemos puesto nuestro granito de arena contra ese desconocimiento reseñando sus fuentes y manantiales. Han sido varias las jornadas en que nos hemos acercado a los Montes de Propios para ir catalogando un buen número de estas con la inestimable ayuda de los diferentes guardas. Todavía nos queda monte por escudriñar. Pero al revisar los datos en la web (http://www.conocetusfuentes.com) hemos visto como Jerez le ha dado la vuelta a las cifras, pasando de 16 fuentes catalogadas (a principios de 2013) a las 61 actuales; ocupando el trecer puesto en el "ranking" tras Ubrique y Grazalema. Por los cálculos que echamos en nuestras charlas con los guardas, y teniendo en cuenta que después de Montes de Propios ya tenemos pensado proseguir con otras fincas aledañas (hasta llegar a los límites con Alcalá de los Gazules, Ubrique y Cortes de la Frontera) creemos que será fácil pasar de la centena de fuentes. Pero vayamos por partes. Esta es una selección de imágenes de las primeras 40 fuentes inventariadas solo en Montes de Propios de Jerez. 

 
La guardería de Montes de Propios ha sido fundamental para llegar a cada rincón de esta enorme finca forestal. Los carriles habilitados para acceder de una zona a otra de los Montes y también para facilitar la descorcha nos han servido para acercarnos a las fuentes y manantiales.

 
Hemos utilizado mapas y planos, aunque pocas veces. Nos han servido, mas que para llegar a las fuentes (estas ya son conocidas de memoria por los guardas) para hacernos una idea de por donde estabamos.

Los guardas de Montes de Propios son excelentes profesionales que conocen la finca casi por genética. Muchos son hijos y nietos de guardas que han nacido y crecido en casas que están repartidas por los Montes. Su horario de trabajo se adecua a las necesidades del día o de la época. Saben a la hora que empiezan, pero no a la que acaban.

Como buenos conocedores han sido nuestra principal fuente de información. Esta es la Fuente de los Majalillos de la Albina, en un idílico rellano rodeado de quejigos.

Fuente del Casarón. Con el habitual "estilo" constructivo con el que se adecuaron (no hace muchos años) las fuentes. Una hornacina para resguardo del manantial construida con piedra del lugar (arenisca).

Habitualmente cada manantial  tiene un pilón, unos metros por abajo, para faciltar el abrevadero a los animales que habitan Montes Propios: venados, corzos, gamos, muflones, jabalíes, ...etc.

Fuente de los Tajos del Sol. En uno de los parajes mas bellos de los Montes.

José Angel bebe agua en un cacillo de corcho.

Dejamos la fuente bajando hasta el Land Rover de apoyo. Entre enormes quejigos, altos helechos y tajos verticales el vehículo parece una miniatura.

Sol entre nubes sobre el bosque de Montes de Propios.

Fuente de Canuto Hondo, bajo un dosel de rododendros.

Fuente de los Posterillos. Junto a jóvenes quejigos, algunos abrazados por hiedras.

Albina formada por el rebose de un manantial. Como dicen nuestros amigos García Lázaro en su blog (entornoajerez) las albinas son, en estos entornos serranos, las pequeñas zonas encharcadas que se concentran en las vaguadas de las vegas y en los llanos que se abren en el bosque, cuyo suelo arcilloso actúa como base impermeable que permite la acumulación de agua.

 
Fuente de la Papicha. El agua no rebosa porque una conducción la lleva, por gravedad, a un abrevadero cercano.

Entorno de la Fuente de la Papicha.

 
Fuente del Majalillo de la Pulga, con juncos aprovechando la humedad del terreno.

Aparte de conocer las fuentes hemos disfrutado con la flora y fauna de Montes de Propios.

Centaureas de Montes de Propios: Klasea alcalae y Rhaponticoides africana (ambas endémicas de la mitad oeste peninsular).

Fuente de la Cañada del Moro, como muchas otras de aguas "jerrumbrosas" (de alto contenido en hierro).

Abrevadero de la Fuente de la Casa de la Jardilla, en un despejado prado.

Fuente del Toronjil, adecuada con una escalera de piedra para bajar hasta ella desde un carril cercano.

 
Abrevadero de la Fuente del Chorrito de la Vieja. El manantial está unos metros monte arriba.

Bella imagen del cerro de Montenegro, al que todavía no hemos accedido para reseñar sus fuentes.

 
Faenas de descorche en el alcornocal de La Jarda.

 
Fuente del Bujaillo Largo, también "jerrumbrosa".

Una altísima higuera bravía "bebe" aguas de la Fuente de la Cespedosa.

Fuente del Chopito, a la que nos costó llegar por la abundancia de colgantes y espinosas ramas de zarzas.

Un moral pone la nota otoñal en el bosque perenne de alcornoques.

Vista desde un punto elevado de Montes de Propios hacia el noreste. Al fondo vemos las crestas calizas de la Sierra de Grazalema: el Pinar, la Silla y el Cao.

 
Fuente de Arriba de la Casilla del Crimen. Como es obvio está bajo un madroño.

Fuente de Abajo del Puerto del Higuerón. Como muchas otras, un panel de corcho tapa la abertura para impedir que algún animalillo entre y la ensucie. Para que estos beban queda, mas abajo, el pilón-abrevadero.

Fuente de Enmedio del Puerto del Higuerón.

 
Y Fuente de Arriba del Puerto del Higuerón. Tres fuentes muy cercanas, en el mismo paraje.

Pilar-abrevadero del Puerto del Higuerón.

Entre el pilar y la fuente ha quedado, hoy en desuso, esta alberquilla que servía para regular el riego de un huerto anejo a la casa del guarda.

Vistas a la Dehesa del Rojitán. Al fondo un retazo del Embalse del Guadalcacín y detrás la Sierra de las Cabras, cordal calizo del P.N. de Los Alcornocales, pero ya fuera de Montes de Propios.

Manantial de las Vocecillas, que da lugar a un pequeño arroyo del mismo nombre.

Otra vista a la Sierra de Grazalema. En esta ocasión llega a verse incluso el pueblo blanco de Benaocaz.

Un alimoche, que anida en Montes de Propios, nos recibe a la entrada de la finca el día que vamos a recorrer las fuentes y manantiales de la Sierra de la Gallina (en la foto), el cordal mas alto de los Montes.

Fuente del Canuto de la Gallina.

Junto a esta fuente nos llama la atención esta alineación de piedras formando un círculo. Preguntamos al guarda, y este nos cuenta que se trata de un "jato de corcheros". Lugar donde estos se juntaban para comer y descansar, casi siempre cerca de una fuente. La palabra "jato" es una deformación fonética de HATO. Que según el dicionario de la RAE significa: Junta o corrillo, o sitio que eligen los pastores para comer y dormir durante su permanencia allí con el ganado.

 
Fuente de la Fresnadilla.

 
Manantial del Parral.

Arroyo del Canuto del Parral. El cauce suele secarse en verano, pero en este lugar sigue brotando agua todo el año.

Bajamos a la Dehesa de la Jarda, donde una pantaneta recoge aguas de los canutos cercanos para abrevar al ganado retinto que allí pasta.

Muy cerca, junto a un viejo acebuche, brota la Fuente del Sapo.

Fuente de los Carrizos.

Entre las aves del bosque es fácil escuchar el típico martilleo de algún "pájaro carpintero". Recorren circularmente los troncos de alcornoques agujereando en busca de larvas y pequeños insectos (o señalando el territorio según algunos ornitólogos). Luego el corcho crece deformado, dando lugar a estos curiosos troncos.

Este avispón de casi 4 cm. nos observaba mientras tomabamos fotos de una fuente. Como no se fué le hicimos estas fotos. A pesar de su tamaño Vespa crabro es un animal pacífico que no pica salvo que se le moleste. Prefiere huir.

Como hemos dicho arriba nos quedan fuentes por catalogar de Montes de Propios y seguiremos en el empeño. Esta es una selección de todas las que ya pueden verse en el Catálogo Andaluz de Fuentes y Manantiales. Aquí os dejamos el enlace con todas las fuentes de Jerez: http://www.conocetusfuentes.com/fuentes_de_cadiz_letra_J_1.html