"Delectando pariterque monendo" Horacio

26 abr. 2018

Las salinas del confín gaditano (y Pozo Amargo).


Hay que salir de Cádiz para llegar a este rincón de la provincia gaditana. Un sinsentido si no se conoce la aislada ubicación de esta "península" con la que Cádiz se introduce en la campiña moronense sevillana. Tiene también una complicada historia, llena de pleitos, por la que acabó siendo parte de un municipio gaditano, Puerto Serrano, cuando antes fue de Morón de la Frontera. Hoy este apéndice en el mapa rodea parajes como la Sierra de Pozo Amargo, el ruinoso balneario del mismo nombre, el nacimiento de un río tan sevillano como el Guadaira, y lomas, arroyos y cortijos de evocadores nombres como Carchite y Wacanilla. Y en el extremo más septentrional unas curiosas salinas de interior, abandonadas hace pocos años, las del Concejo.


Antes de llegar a las salinas hacemos una visita al Balneario de Pozo Amargo, o lo que queda de él. Dos hileras de casas, antiguas residencias de bañistas, coronodas por una ermita se rehabilitan poco a poco gracias a nuevos vecinos que se han empeñado en que esta pequeña aldea tome vida de nuevo.


Por debajo de estas casas queda un último vestigio de este balneario. Una vestusta piscina de aguas sulfurosas que cuidan los vecinos del lugar.

Unos metros abajo las ruinas del Balneario.







El balneario se construyó junto al localmente conocido "arroyo de los baños" que no es otro que el propio río Guadaíra, que nace monte arriba. Una represa permitía recoger agua por una acequia construida con viejos ladrillos de barro. Se nos antoja que estas aguas límpias servían para asearse del olor a sulfuro de las aguas del balneario.

Algo de flora y fauna en el entorno del balneario: Fumaria officinalis.

Meloe tuccius, un escarabajo reptante de la familia de los "curitas" o "aceiteras".

Salvia verbenaca.

Coprinus comatus.


Scaurus sp., unos escarabajos de fuertes patas.

Nos asomamos al pozo-manantial de aguas azules que da nombre e historia a este paraje. Para más info en la ficha del Catálogo Andaluz de Fuentes: http://www.conocetusfuentes.com/ficha_detalle.php?id_fuente=1096

Unos kilómetros de carretera nos llevan a las Salinas del Concejo, en el confín mas norteño de la provincia de Cádiz. Estamos rodeados de tierras sevillanas por todos lados salvo por una estrecha franja al sur, de apenas un kilómetro de ancho, por los cerros de San Pedro. 

Las salinas dejaron de producir sal hace pocos años. Su entorno se ha convertido en un paraíso para las orquídeas en esta época. En las foto Orchis italica.

Orchis italica (detalle). Se conoce por varios nombres comunes, uno de ellos es obvio, la "orquídea del hombre desnudo".

Ophrys speculum o "espejo de venus".

Oprhys lutea, orquídea abejera amarilla.

Ophrys fusca, o abejera oscura.

Las balsas más altas de recogida de aguas.

Breve arroyo por el que bajan aguas salobres.

Y un aporte de agua con olor a azufre descompuesto, de ahí su color negruzco...

...que se vuelve azulado en la balsa.

O. speculum (vista lateral).

Otra O. itlalica con sus flores-hombrecillos con "casi tres piernas".

Juanto a otra balsa crece una orquídea gigante u orquídea de largas brácteas (Himantoglossum robertianum), ya con sus flores empezando a marchitar.

Salinas del Concejo, su nombre denota un origen medieval y ligado a la cercana villa de Morón.

O. lutea.

Las aguas de un arroyo salado han limpiado y blanqueado este cráneo de oveja.

Un bichejo de colores muy llamativos. Se trata de un elatérido o "escarabajo resorte" de la especie Cardiophorus signatus.

Otra bellísima orquídea O. lutea.

Anemone palmata con la flor aún sin abrir.


Dejamos estos parajes con el lejano titntineo de cencerros de un rebaño de ovejas (el pastor y su perro sentados en el prado a la derecha).

De vuelta cruzamos de nuevo tierras sevillanas y paramos para un paseo coripeño por el área del Chaparro de la Vega. Una pantaneta cercana está rebosando agua.
 
Queremos conocer una fuente catalogada por allí: la Fuente de la Paloma.

Las lluvias hacen rebosar el manantial cuyas aguas corren por el sendero abajo.

Cerca encontramos esta rareza: Anemone coronaria, una flor que hemos visto en contadas ocasiones.

Y una orquídea más en la jornada: Ophrys scolopax. su nombre proviene por la forma superior del labelo (verdi-amarillo) que recuerda la cabeza de un ave, al parecer de una becada, cuyo nombre científico es Scolopax rusticola.

Una original veleta en una casa forestal cercana.

Y la caseta del perro, que también nos hizo gracia.

Nos topamos con un manantial que llenaba esta alberca. Como vimos que no está catalogada enviamos la ficha al catalogo Andaluz. Una fuente más para Sevilla (Manantial del Cañajazo), que es la provincia con menos fuentes catalogadas de Andalucía.

Junto al manantial fotografiamos estas flores de un árbol del laurel (Laurus nobilis).

Un jopo (planta parásita). Este parece Orobanche ramosa.

Y una orquídea más (estamos en su época) como la que vimos en las salinas Ophrys fusca, con el labelo menos oscuro y apenas lobulado.

 

8 comentarios:

  1. Bonitas fotos, precioso lugar, enhorabuena, saludos cordiales

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  2. Gran entrada. me ha gustado mucho. Un saludo

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  3. Muy bueno Jose Manuel, se agradece siempre leer tus entradas. Un saludo.

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  4. Precioso reportaje!

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  5. Que cantidad de orquídeas, una gozada.
    Manuel Lara
    Salut

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  6. Felicidades,este enclave tiene embrujo.
    Preciosas fotos.

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  7. Qué maravilla de fotos y que amena la descripcion de los lugares!
    Enhorabuena y gracias. Un abrazo.

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