"Delectando pariterque monendo" Horacio

20 nov. 2017

Un paseo bajo castaños (con Manolo Gil)

Un paseo otoñal por los bosques de castaños del Valle del Genal es ya una excursión clásica para muchos amantes de la naturaleza, del paisaje y de la fotografía. Y de todo ello a la vez. La fecha ideal es cuando las hojas se visten de tonos dorados, algo que solo dura unos días. Este año nos hemos adelantado y el bosque no está menos bonito. La excusa era dar un paseo sin prisas con nuestro amigo y maestro de montañas Manolo Gil. Nuestro admirado Manolo anda algo pachucho pero ha sacado fuerzas para una caminata tranquila disfrutando del entorno y haciendo fotos. Aquí una muestra de las muchas tomas que hicimos este brillante día de otoño.

 



Marian y Carmen junto al "Castaño de María Mateos". Un ejemplar que podría tener 500 años y que lleva el nombre de la "abuela del Genal", una señora que murió con 109 años (en 2004).


 A otro lado del valle, el pueblo de Cartajima.


  
 





 
 Manolo disparando con su Lumix. Si no le gusta lo que ve por el visor no dispara (aunque le sobren gigas). Todavía le dura el "síndrome del carrete de 36". Los que hicieron fotos en analógico sabrán de que hablo.

 Foto de Manolo, que nos ha pasado para publicar.


 Otra foto de Manolo a un ramillete de las pocas setas que se han atrevido a aparecer en este seco otoño.

 Avispón europeo (Vespa crabro). Un insecto de casi 3 cm. que hay que proteger ya que compite, en su territorio, con el dañino avispón asiático, que tanto daño ocasiona en apicultura.

 En un cortafuegos nos encontramos una numerosa población de nuestra planta carnívora más singular, la atrapamoscas Drosophyllum lusitanicum.
 
 Brotes nuevos de Drosophyllum lusitanicum, bien cargados de glándulas atrapainsectos.










 Raíz de castaño al descubierto en un talud, con derrumbe, del camino.

 

 La Sierra de las Nieves por encima del Genal.

 
 Hacia el oeste la Sierra del Oreganal, el Torcal de los Riscos y Cartajima.

 Para acabar, un ejemplar de Amanita pantherina, una seta muy tóxica que solo nos deja hacerle una bonita foto casi a contraluz.