"Delectando pariterque monendo" Horacio

6 dic. 2010

POR LA CAÑADA DE LAS ANIMAS. Primeras nieves de la temporada






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23 nov. 2010

MONCAYO Y PIRINEOS EN OTOÑO






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13 nov. 2010

FOTOS CURIOSAS (4) ... mas carteles






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26 oct. 2010

SUBIDA AL ALJIBE ...con cursillo práctico de setas.






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5 oct. 2010

VERANO 2010 (Popurrí de imágenes)






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21 sept. 2010

EL PINSAPAR DE LA YEDRA






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2 sept. 2010

PASEO POR LAS CUMBRES






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22 jul. 2010

LAS SALINAS DE HORTALES

El verano no es una época recomendable para andar por las Sierras de la provincia de Cádiz, salvo que nuestra intención sea hacer una excursión nocturna o que tengamos como objetivo llegar a algún lugar donde poder darnos un baño. Pero sí que hay un lugar cuya visita es muy atractiva en esta época, ya que con la canícula éste rincón se encuentra en su máximo esplendor.

 
No se trata de una nevada en pleno julio. Son manchas de sal en las cercanías del manantial de agua salada que da origen a la explotación más peculiar y posiblemente mas antigua de la Sierra de Grazalema: Las Salinas de Hortales, una de las pocas salinas de interior en pleno funcionamiento.

 
Según los estudiosos del tema las Salinas de Hortales fueron ya trabajadas por los fenicios, tuvieron su máximo esplendor en época romana, siguieron dando sal en la edad media y hoy siguen siendo explotadas por una familia serrana en su cuarta generación.

 
El cerro del fondo es el Cabezo de Hortales (467 m.) en su amplia cima se encuentran las ruinas de la ciudad romana de Iptuci. Las Salinas e Iptuci pertenecen al término municipal de Prado del Rey pero ambos lugares están mas cerca de la población de El Bosque.

El agua se canaliza (mediante acequias, acueductos y canales de tejas) hasta las balsas de calentamiento primero y los cristalizadores después. El agua no utilizada va da dar al Arroyo del Salado, de nombre evidente.

Los cristalizadores (balsas de piedra donde se evapora el agua y se recolecta la sal) llevan allí mas de 2.000 años y actualmente se siguen recuperando algunos que se abandonaron en su día.

El objetivo de la familia que explota la salina es recuperar todo lo posible la salina y que Hortales sea, en poco tiempo, un lugar acondicionado para la visita por vecinos de la sierra, turistas y viajeros curiosos.

Hoy en día los propietarios enseñan, muy amablemente, toda la salina aunque, por supuesto, su principal interés es la venta de "flor de sal". Una sal muy exclusiva que se obtiene con técnicas tradicionales y que es muy apreciada en los mercados europeos por su pureza. Esta especialización permite la rentabilidad de la salina y por tanto el mantenimiento de esta actividad tradicional.

Cristales de halita (NaCl) de la Sierra de Grazalema.

Cosecha de sal recogida en el día. A un lado los rastrillos de madera para "arañar" la flor de sal; este apero es una herramienta que se mantiene aquí invariable (por su forma y su material) durante mas de dos mil años. En las grandes salinas costeras el "dumper" es el cosechador moderno.

 
Balsa de cristalización que está siendo recuperada. Según el salinero estas piedras llevan allí 2000 años y se han retirado toneladas de tierra para poder ampliar la producción actual.

Aunque el calor durante la visita es inevitable merece la pena hacer una parada en las Salinas de Hortales. Se trata de un paraje excepcional, histórico y tradicional que debe ser conocido. Para compensar, muy cerca del Arroyo del Salado existe una piscina pública de agua salada donde darse un chapuzón en las mismas aguas del manantial de Hortales.

5 jul. 2010

LAGUNA DEL MORAL Y PUERTO DE ORTELA (Sierra del Aljibe)

La aldea de La Sauceda es el punto de inicio habitual para subir a la cumbre del Aljibe (1.091 m.), máxima altura del P.N. de Los Alcornocales. También es el acceso, por un sendero distinto, a la Laguna del Moral. Se trata de una laguna formada en una cubeta natural con el solo aporte de aguas de lluvia y escorrentía. Suele secarse en verano y hasta no hace mucho era un rincón secreto de la Sierra, conocido por pocos y alejado de los itinerarios marcados. De momento, sigue siendo uno de los parajes mas intactos y protegidos de estas Sierras del Sur.

 
 La iglesia de La Sauceda es el único edificio que no se ha restaurado y permanece tal como quedó tras la guerra civil. Este escondido lugar fue refugio de republicanos y, por lo intrincado del lugar, uno de los últimos puntos en ganarse para las tropas franquistas.

Junto a la desvencijada plaza de la iglesia un poste nos indica el desvío de caminos.

Una pista forestal para la saca del corcho nos adentra, una vez más, en el mayor bosque de alcornoques del planeta. La esplendida vegetación hace que en el interior del bosque la temperatura baje unos grados y el caminar sea agradable.

Ganamos altura y el panorama se abre en verdes prados. Estamos en el Puerto de las Palmillas. Los cardos y demás espinosas abundan en esta zona. A cada paso que damos cientos ¿ó miles? de insectos vuelan o saltan huyendo de nuestras sombras.

Observamos a estas arañas cangrejo (Thomisus onustus). La de la foto inferior, de color claro, está al acecho sobre una flor de cardo (Cynara cardunculus). La superior, de color amarillo, ya tiene su presa: una abeja que está siendo lentamente succionada. A pesar de la diferencia de colores son de la misma especie, y es que esta araña tiene la capacidad de mimetizarse con su entorno para pasar inadvertidas. La de abajo puede que esté algo despistada y cace poco si no cambia de flor.

Trichius zonatus es un escarabajo que imita a los abejorros para alimentarse mas tranquilamente sobre flores como esta Umbelífera.


Para retratarlo mejor pusimos sobre una flor de Cynara alba a este Uromenus rugosicollis, mitad saltamontes mitad grillo de largas antenas.


Y el bichejo mas espectacular del día fue este gran cigarrón, torpe y pesado por ende. Se trata de Acinipe hesperica o A. tibialis. De ser este último solo pueden verse en la provincia de Cádiz o en Marruecos. De todas formas Acinipe es uno de los insectos de mayor tamaño de la fauna ibérica.

Nos asomamos a la vertiente norte de Las Palmillas y divisamos, a vista de pájaro, la carretera que lleva a Puerto de Gáliz, el punto de asfalto mas alto de Jerez, aunque la ciudad esté a mas de 60 kms.


Un vistoso grupo de flores de Escabiosa (Sixalix atropurpurea) es el lugar ideal para fotografiar mariposas: arriba un Hespérido (s.i.) y un Ninfálido. Este último se trata de Euphydryas aurinia, una mariposa bastante común que posó libando y toda "casposa" de polen.


Seguimos nuestra ruta por un sendero entre quejigos (Quercus canariensis) mientras nos acercamos a la Laguna.

 La Laguna del Moral es un paraje único de la Sierra del Aljibe. Sus aguas son transparentes, con grandes manchones de Ranúnculos y largas hojas de Alisma. Está rodeada de quejigos con apenas un hueco de cielo entre la bóveda de ramas. La rodeamos un par de veces para apreciarla desde todos los puntos posibles.


Junto a la laguna un enorme quejigo nos llama la atención por su enorme tronco. Manolo J. Reguera, antiguo compañero de andadas por la sierra y el que escribe nos fotografiamos junto a este centenario ejemplar.

Decidimos alargar el itinerario y ganando altura asomarnos al cercano Puerto de Ortela. Para ello volvemos a cruzar entre largos alcornoques que, por su aspecto, fueron descorchados el año pasado.


Bella y rosada flor de Rubus ulmifolius, que el próximo otoño será una sabrosa zarzamora.


Gladiolus italicus, una de las pocas especies de gladiolos silvestres presentes en la península ibérica.

De nuevo quejigos alternándose con rodales de alcornoques.


El paisaje se abre y unos farallones de arenisca frente a nosotros, conocidos como El Castillón, nos avisan de la cercanía de nuestro objetivo.


El Puerto de Ortela es un lugar privilegiado, desde antiguo, para la montería. Paso natural de ciervos, gamos, corzos y jabalíes a nosotros nos interesa disfrutar de sus vistas y para ello subimos a un cercano roquedo. En la foto: a la izq. la provincia de Málaga (por donde hemos llegado), a la der. la de Cádiz; una doble cerca de alambre deja un metro y medio de "tierra de nadie" entre las dos provincias.


Detalle de la "tierra de nadie".

Desde Puerto Ortela al oeste: Al fondo a la izq. llega a verse Peña Arpada (cerca de Paterna de Rivera), delante los montes de Alcalá de los Gazules y mas cerca a la derecha, sombreada por una nube la mole caliza de la Sierra de las Cabras y Montifarti de Jerez.

Desde le Puerto de Ortela al noroeste: en primer termino el roquedal de El Castillón, detrás los Montes de Propios de Jerez y al fondo la Sierra de Grazalema.


En estas zonas mas altas y castigadas por el viento de levante podemos ver estas pequeñas flores de Sedum album con un pequeño grillo multicolor sobre ellas.


Teucrium scorodonia subsp. baeticum. El género Teucrium tiene mas de 50 especies en la península pero esta especie es única de las sierras del sur de Cádiz y Málaga.


Esta es nuestra primera cita (avistamiento particular) de la Centaurea africana. Una centaurea de vistosa flor amarilla que encontramos entre altos matorrales en el mismo Puerto de Ortela. Normalmente suele darse en zonas litorales y cercanas a la costa atlántica peninsular y norteafricana.


Dos zigenas que también observamos, incluso pudimos tocarlas y cambiarlas de posición para verlas mejor: Zygaena fausta (izq.) y Zygaena sarpedon (der.).


Bajamos de vuelta a La Sauceda y paramos a comer algo en esta idílica fuente, de agua ligeramente ferrosa, como es habitual por estos lares (el pilón parece hierro oxidado).


La sorpresa del día fue encontrarnos un aislado, pero muy valioso por donde nos encontramos, ejemplar de Acebo (Ilex aquifolium). Especie arbórea muy protegida incluida en la Lista Roja Vascular de la Flora Andaluza. Es una especie muy exigente con el medio que no suele darse a menos de 1.000 de altitud, con la excepción de los pocos ejemplares de las sierras del P.N. de los Alcornocales.


En Andalucía solo pueden verse en zonas altas de Sierra Nevada y en determinados parajes de la Sierra de Segura. Nosotros volveremos a este lugar en invierno con la intención de fotografiarlo con sus características bayas rojas.

Y el acebo lo vimos de casualidad, ya que nos acercamos a un rincón escondido para fotografiar este llamativo mosaico de líquenes de Caloplaca crenularia (ident. gracias al experto Juanmi Requena de "Líquenes de Almería").



Pistorinia brevifolia, una planta crasa de llamativas flores amarillas y otro endemismo sud-bético.



De nuevo en La Sauceda, el Arroyo de Pasadallana baja con caudal suficiente para refrescarnos en sus aguas y, de paso, retratar este caballito del diablo (Calopteryx virgo meridionalis). También conseguimos varias fotos de mariposas que están en temporada alta.



De izq. a der. y de arriba a abajo: Pieris sp., Satyrium esculi hembra, Leptidea sinapis y Hipparchia sp.



Estas dos limoneras son fáciles de confundir: la Gonepteryx rahmni, arriba sobre una flor de jara; y abajo Gonepteryx cleopatra, con una mancha anaranjada característica.

Y finalmente una cópula de Melanargia lachesis, muy común en la península, excepto en zonas altas y menos cálidas.