"Delectando pariterque monendo" Horacio

13 jun. 2017

Un túnel natural (y más primavera)

Hacía tiempo que le habíamos "echado el ojo" (definición en frikipedia: fijarse en algo y desearlo). Pero por una cosa u otra ("vamos con prisa" o "ya es tarde") siempre pasábamos de largo. En esta ocasión fuimos a verlo y lo logramos. Un paraje curioso y poco habitual: un túnel natural por el que pasa un arroyo. Tiene-tendrá su explicación geológica. Nosotros le dimos una sobre el terreno. Se encuentra en El Gastor, un pequeño municipio de la Sierra de Grazalema que linda con Málaga. Ya de paso, aprovechando la corta primavera, echamos el día retratando bichos y flores.

Como vamos bien de tiempo hacemos una breve parada en la parte más alta de la Sierra del Calvario, cerca de Bornos. Estamos en las fechas de floración de alguna planta especial. Como esta preciosa Ononis baetica var. baetica (endemismo del SO peninsular y Marruecos).
 
 Allí mismo vimos este díptero de aspecto peculiar con el abdomen haciendo curva. Un experto portugués (Rui Andrade) nos la ha identificado como Lampromyia funebris, una mosca que cuando es larva se conoce como hormiga león y hace trampas en arena.

Unos cuantos kilómetros más por la carretera de Ronda y nos desviamos por un carril para acercarnos a nuestro paraje singular. Es ese agujero negro entre olivos y bajo escarpes del centro de la foto.

 Tenemos que andar un trecho y aprovechamos para fotografiar algunas bellezas. Como estas neguillas (Nigella papillosa).


Más Nigella papillosa. Son muy fotogénicas. En las dos fotos las vemos en cuatro momentos de su espectacular floración.

 Una bonita crucífera: Moricandia moricandioides subsp. moricandioides. Siempre me pareció original el nombre de esta planta. Buscando información en Flora Ibérica se dice que está dedicada a Moïse Étienne Moricand (1779-1854), un relojero suizo que aprovechaba sus viajes y su tiempo libre en la botánica.

 Carthamus lanatus, un cardo que debe su nombre a la peculiar lanosidad que crece entre sus "pinchos". Planta de origen oriental que pudo llegar a la península por fenicios y romanos, que la usaban para teñir.

 Lomelosia simplex subsp. dentata. La misma especie en flor y en frutos, dispuestos para salir volando con esa peculiar forma de paracaídas.
 
Una flor muy común en nuestros campos y montes: la hierba de la hiel. Nos llamó la atención que tenía algunas flores blancas. Su nombre científico actual Centaurium grandiflorum subsp. boissieri.

 Y llegamos a nuestro enigmático agujero. No hay sendero para acercarse y nos acercamos a él por el mismo lecho de un arroyo seco. Buena señal.

No es una cueva, como muchas que aparecen en estos terrenos triásicos donde abundan los yesos. Tiene entrada y salida, y por tanto es un túnel, y atravesado por un arroyo estacional que ahora está seco.

 Además, con el tamaño suficiente como para poder atravesarlo una persona (teniendo cuidado de la cabeza). No hemos encontrado mucha información (se agradecerá). Los geólogos llaman a estas formaciones de neogénesis, porque se forman en cuestión de pocos años (que no son 10 ni 100). Nuestra teoría, examinando el terreno, es que el derrumbe de una ladera llegó a cubrir el lecho del arroyo, pero la fuerza del agua, pasando por alguna grieta primero, ha ido agrandando el hueco hasta formar este túnel natural en yesos. En algún estudio colgado en internet hemos leído que una corriente de agua es capaz de disolver el cristal de glauberita (similar al yeso) a una velocidad de 1,6 cms al día. Este túnel tendrá unos 6-7 metros, así que si supiéramos los días que el arroyo lleva agua... (a calcular).

 
 Hace pocos años estuvimos en un sitio de estas características (aunque de mayores dimensiones), el túnel en yesos del Arroyo del Pontón, en el Paraje Natural de Malpasillo (extremo oriental de la prov. de Sevilla). Ver foto de arriba e inferior.

   Túnel en yesos del Arroyo del Pontón, año 2012 (Corcoya, Sevilla).
 Salida inferior (aguas abajo) del túnel. Hemos buscado el nombre de este curso de agua y nos sale Arroyo de Monjarrique.
 Marian saliendo del túnel tras haberlo cruzado. Con agua sería tan fácil.
 
 Al salir vemos estos Oedemera simplex, insectos que se alimentan de polen, en este caso de una flor de Pallenis spinosa.

 Como estamos cerca nos damos una vuelta por Grazalema. En la Ribera de Gaidovar vemos muchos caracoles del mismo color: Xerosecta promissa, endemismo de la mitad sur de la Península Ibérica. Gracias a Félix Ríos por la id.

 Umbilicus gaditanus. Un "gaditanus" presente en media península, Baleares, Canarias y Madeira.

Algunas mariposas grazalemeñas. Esta es Pararge aegeria.

Y esta Polyommatus icarus. Cuando abre sus alas es de un bello color azul.

 Euphydrias aurinia.
 
 Gonepteryx cleopatra.


Bellísima casa tradicional asomada al Gaidovar. Detrás, el Monte Coros. 

 Un raro y curioso bichejo: Chelifer cancroides. Se conocen como pseudoescorpiones, por su parecido, pero son muy pequeñitos e inofensivos.
 
Entrada a un antiguo molino en Gaidovar. El empedrado, adornado en rojo con flores de granado, resiste el paso de los años. 

Delphinium staphisagria, planta que se solía mantener y sembrar cerca de construcciones humanas ya que ahuyentaba los piojos.

Cuando en la campiña ya las orquídeas están muy pasadas de fecha, en la Sierra hay especies en plena floración. Como estas preciosas Anacamptis pyramidalis.

Otra hierba de la hiel (por lo amargo de sus hojas y tallos, de hecho los herbívoros no se la comen), pero de otra especie. Esta es Centaurium suffruticosum.

 Un caballito del diablo que se dejó fotografiar: Sympecma fusca. Por la fecha que estamos posiblemente sea un ejemplar hibernante (es de las pocas especies que aguantan el frío).

Jopo en un alcornocal de Grazalema, precisamente en el mismo sitio donde se recolectó e identificó por primera vez. En Flora Ibérica se puede leer: Orobanche austrohispanica, “Spain, Cádiz, roadside border between Ronda & Grazalema, near to kilometre post 62 on the C344 road, parasitic upon Ulex parviflorus, 5-IV-1994, Foley 278 (E)”

Sedum mucizonia es una planta de hojas carnosas que normalmente se presenta con tallos, hojas y flores de tonos rosados a morados (der.). Y aunque Flora Ibérica dice que es muy variable nunca la habíamos visto de un color verde claro y con flores blancas (izq.). Una foto curiosa con dos coloraciones de la misma especie.

Flores de Epipactis tremolsii. Un género de orquídea tardío de floración.

Y un espectáculo natural, fácil y gratuito es disfrutar del vuelo de aves desde un punto alto y accesible como es el Tajo de Grazalema. Excelente mirador desde donde se pueden avistar varias especies de aves ligadas a los paredones calizos de la sierra. En esta foto un joven buitre leonado

Cernícalo atento al clic de nuestra cámara.

Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax). El ave más "simpática" de la Sierra. Imposible de confundir con su pico y patas rojas. Sus vuelos acrobáticos son una delicia. De su peculiar sonido (chaoww) le viene su nombre común (chova). También el nombre de alguna sierra proviene de cuando abundaba en los tajos. Siempre mantiene la misma pareja, pudiendo durar hasta 15 años. Sus poblaciones están en regresión por lo que es una joya de ave a cuidar.

 Centaurea clementei. Exclusiva de sierras calizas de Sevilla, Córdoba, Málaga y Cádiz. En la Sierra de Grazalema tiene sus mayores poblaciones.

 
 Este ajo silvestre (Allium guttatum subsp. sardoum) se ha enrollado en las gramíneas para seguir creciendo.
 
Detalle de las flores de Allium guttatum subsp. sardoum.
 
Philaeus chrysops, especie de araña saltarina que en un tris desaparece como por arte de magia.
 
Flores de Ballota hirsuta, una planta muy común de regiones cálidas.

 
Otra orquídea empezando a abrir sus flores: Himantoglossum hircinum, la orquídea barbada por sus largos labelos trenzados.
 
Bellísima esta Vaccaria hispanica. Crece entre cultivos por lo que se considera mala hierba (osea, ya es escasa). Su nombre proviene por la creencia de que gustaba a las vacas.

Para ir acabando unas cuantas plantas e insectos que nunca había fotografiado y que esta primavera he visto gracias a amigos botánicos (Iñigo, Javier y Angel). Arriba Bupleurum lancifolium ya con sus frutos formados, casi más bonita que en flor fresca.

Bifora testiculata. Otra umbelífera considerada mala hierba y cada vez más escasa. Su nombre proviene de la forma de sus frutos: pareados y con aspecto de testículos.


Centaurea depressa. Una planta adventicia de la que no había citas en la provincia. Esta es de Olvera.

Otra rara y en Olvera también: Convolvulus betonicifolius. Una campanilla o corregüela con muy pocas poblaciones en la Península (solo en Cádiz, Sevilla y Málaga). 


Del Parque Natural Sierra de Grazalema esta belleza que antes no la habíamos visto: Iberis nazarita. Endemismo de las sierras calizas del sur de España. Se describió como nueva especie con ejemplares recogidos (entre otros sitios) por el botánico Elisée Reverchon en Grazalema y el ilerdense Pio Font Quer en la Sierra de las Cabras. La autora, M. Moreno, escribía en 1983 esta peculiar justificación para el nombre elegido: "proponemos Iberis nazarita porque su distribución geográfica coincide aproximadamente con los reinos árabes del Sur de España hacia los siglos XII y XIII".

Tyrimnus leucographus, un pequeño cardo que tampoco conocía.


Pequeña pero muy bonita flor de arenaria que nos cuadra con Arenaria arundana. Endemismo de las sierras béticas desde Grazalema hasta Granada.

Aporia crataegi, la mariposa blanca del majuelo, la había visto volar pero no la tenía en foto. Una hembra, por la coloración marrón de las venas (los machos las tienen negras). El resto de alas es blanca con zonas casi transparentes.

Y una mariposa totalmente negra (salvo los ápices blancos de las alas delanteras): Odezia atrata. Es nocturna pero gusta volar de día. En el sur solo es más común en zonas de alta montaña como Sierra Nevada. Esta estaba a unos 1.300 metros de altitud, cerca de una cumbre del P. N. Sierra de Grazalema.


Insecto palo fotografiado en Olvera. He pasado a mi amigo Alvaro Pérez (experto en fásmidos) fotos con más detalle (le hice un buen reportaje) y tras hacer sus consultas me dice que podría ser Leptynia annaepaulae. Una especie descrita en 2012 y solo por tres ejemplares colectados en la Sierra de Grazalema y en Ojén (Málaga) y que se encuentran depositados en la Universidad de Bolonia. Parece que no existen fotos de ejemplares vivos. El nombre está dedicado a Anna Paola Bianchi, de la Universidad La Sapienza de Roma, que fué quien advirtió la posibilidad de que aquellos insectos-palo del sur de España eran una especie distinta a las conocidas, y por tanto nueva. Hemos quedado para volver el año que viene al lugar de la foto e intentar tomar una muestra para enviar a los expertos.

 Mapa de las especies conocidas del género Leptynia en la península. Según Scali, Milani & Passamonti, entomólogos italianos que han descrito la nueva especie.

Para acabar una foto de una de las joyas de nuestra Sierra de Grazalema. Papaver rupifragum, la amapola de Grazalema. La foto es de un día fuerte de viento que hacía imposible que se estuvieran paradas. Esta estaba doblada y al resguardo de una grieta, pude tomar esta única foto con su sombra incluida.