"Delectando pariterque monendo" Horacio

13 may. 2015

La noche de los gamones en Ubrique




 "Año de gamones, año de montones"
(dicho popular en la Sierra)
 
El gamón (Asphodelus sp.pl.) es una planta muy común en nuestros montes y sierras y son varias las especies que podemos encontrarnos en la provincia. En Ubrique el gamón es una planta mítica que cada tres de mayo cumple una función lúdica y festiva cuyos orígenes no acaban de consensuarse. La FIESTA DE LOS GAMONES que se celebra cada dos de mayo en Ubrique es peculiar y única. Los lugareños recogen durante los días previos las varas de estas plantas para, el día señalado, calentarlas en grandes candelas y golpearlas contra el suelo (con cierta pericia) provocando una explosión que se asemeja a un disparo. Para unos, la mayoría, rememora la estrategia de los ubriqueños para asustar a las tropas francesas cuando ocuparon la población. Para otros se trata de la forma para ahuyentar lobos y alimañas por los pastores de la sierra. Ninguna se ha demostrado pero... sea cual fuere es una noche especial para los ubriqueños. Y visitantes.

Gamones en flor en uno de nuestros paseos. Es de las mas vistosas floraciones que podemos disfrutar todavía en invierno.



Vara floral de Asphodelus ramosus subespecie distalis. Este es el mas común de los gamones y el que se utiliza para esta fiesta. Las varas se cortan (no se arrancan) para así dejar la parte subterránea y que el siguiente año vuelva a brotar




Sus flores tienen los tépalos blancos con un nervio central de color pardo.

Subimos al casco viejo de Ubrique mientras anochece.

Las calles se estrechan camino de la Plaza de la Verdura. Casi todas las familias suben con sus mazos de varas de gamones.

Una tradición paralela es la de montar de pared a pared grandes columpios. Dicen que las mozas casaderas solían bandearse a la vista de los mozos y empujados con fuerza por ellos. Hoy son los niños y niñas los que mejor se lo pasan en estos improvisados columpios. 

La candela de la Plaza de la Verdura, centro estratégico de la parte antigua de Ubrique. Gente de todas las edades aguarda con sus gamones a que el fuego coja buena temperatura.





La Candela con decenas de gamones cogiendo temperatura.


Y empiezan las crujías. Hay que tener buena vista para elegir el momento oportuno en que la savia del gamón "silva" o hierve y que explote al golpearlo con fuerza y habilidad.


La Plaza se llena y decidimos seguir subiendo por el laberinto de callejas hasta otra candela. La Peña de Ubrique, bien iluminada y coronada por una cruz siempre nos sirve de referencia.

En la plazuela que se abre entre las calles Ronda y Villaluenga encontramos otra candela con menos gente. Cierto es que la fiesta acaba de empezar y queda mucha noche por delante.

Allí nos encontramos con nuestro amigo Manolo Canto. Manolo es un ubriqueño amante de su pueblo y sus tradiciones. Nos conocemos por nuestra común afición a la fotografía y a la naturaleza (www.sierradegrazalemajardinnatural.blogspot.com.es). Y allí está con los mas jóvenes de su familia calentando gamones y crujiéndolos.


Manolo (en una imagen super movida) explotando una vara de gamón. Entre crujía y crujía nos cuenta que en algún antiguo texto se dice que los íberos comían la base del gamón una vez cocinado al fuego. Cree que es la referencia mas antigua a esto de calentar este vegetal que se conoce.

 Junto a las candelas se montan "Cruces de Mayo" que cuando acaba la fiesta son también quemadas. Puede que un rito pagano esté detrás de todo y el origen de esta fiesta se pierda en la noche de los tiempos.

A medianoche una luminosa luna llena aparece por detrás de la Peña de Ubrique.
 
Cambiamos de barrio y nos acercamos a una de las candelas mas altas de la población. Las calles se engalanan de forma espontánea por los vecinos de cada casa.

La candela con mejores vistas sobre Ubrique. A ver si algún amigo nos recuerda su nombre.

Bajamos de nuevo a la Plaza de la Verdura donde, entre la mucha gente y la hoguera, la temperatura es muy alta.

Y donde los petardos naturales no paran.


La noche se ameniza con música en la calle y los bares abiertos hasta la madrugada.

Después de unas horas disfrutando de esta singular fiesta nosotros nos marchamos. Pero siguen llegando ubriqueños, en pandilla o en familia, con los "jaces" (haces) de gamones que seguirán explotando durante toda la noche.

Asphodelus ramosus subsp. distalis. Detalle de flores después de una mañana de espesa niebla.

Para leer y saber mas sobre esta Fiesta recomendamos el blog de nuestra amiga ubriqueña Esperanza Cabello: www.manuelcabelloyesperanzaizquierdo.blogspot.com.es






1 comentario:

  1. Bonita y enigmática tradición, que une a familia y amigos.
    Salud

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