"Delectando pariterque monendo" Horacio

23 jul. 2013

MUSEO GEOMINERO - I.G.M.E. Madrid



“Una de las medidas que adoptó D. Fausto de Elhuyar para el fomento de la minería en España, fue el establecimiento de una escuela especial del ramo en esta corte, y para obtener profesores que desempeñasen las respectivas cátedras, le pareció el medio mejor, aunque sus efectos fuesen algo mas tardíos, enviar al extranjero personas ya iniciadas en ciertos conocimientos, para que en aquellos establecimientos mineros observasen y estudiasen el modo de cultivar las minas, y los métodos que allí se siguen para la enseñanza de ingenieros y capataces”.
Joaquín Ezquerra del Bayo, ingeniero de caminos (Ferrol, 1793- Tudela, 1859)



La enseñanza de la Ingeniería de Minas se implantó en España por una Real Orden del rey Carlos III (finales del s. XVIII). Decenas de años después, bajo los auspicios de otra Borbón, Isabel II, se creó en Madrid el Instituto Geológico y Minero de España. Este organismo sesquicentenario tiene su sede en el barrio de Chamberí, donde se guarda la mejor colección de minerales, rocas y fósiles del país. Hemos tenido la suerte de visitarlo y recrearnos en tan vistosa muestra. Parándonos especialmente en las piezas mas llamativas y en las que proceden de nuestro entorno mas cercano.

Edificio del IGME y del Museo Geominero.

 
Cristalera del techo del acceso principal, con el logo de la Geología.

Patio de entrada y escaleras con una exposición temporal sobre el cuarzo, sus formas y sus usos.

 
En las galerías laterales hay una colección de retratos de los directores del IGME, y entre ellos está nuestro admirado D. Juan Gavala y Laborde (Lebrija,1885-Madrid, 1977). Aunque nacido en Lebrija, de muy joven se trasladó con su familia al Puerto de Santa María, donde una plaza lleva su nombre. Fue director del Instituto Geológico y Minero de España (en los años '50) y director General de Minas y Combustibles. Miembro de la Real Academia de Ciencias y del Instituto de Estudios Gaditanos. Dirigió las obras de reparación cuando la rotura de la conducción de aguas de Tempul arrasó el puente de La Florida, dejando desabastecida a Jerez de la Frontera, por lo que esta ciudad lo hizo Hijo Predilecto y dio su nombre a la antigua calle de Naranjas. Distinguido malacólogo, reunió una gran colección de conchas, de ellas unas 600 especies recogidas por él mismo en las costas gaditanas. Publicó diversos estudios geológicos e hidrológicos, destacando para nosotros la Descripción Geográfica y Geológica de la Serranía de Grazalema (1918).

Antes de llegar a la sala principal ya vemos expositores llenos de fósiles, en su mayoría de yacimientos de fuera de España que puede procedan de intercambio o donaciones.

Entre ellos este increíble cangrejo con todo detalle.

 
O esta gamba "adornada" con pirolusita.

 
O este grillo fósil casi completo.

 
Y que decir de este Buey de mar (los nombres comunes se los he puesto yo, que conste).

Finalmente una puerta nos da acceso a la gran sala del Museo Geominero.

En el perímetro de la sala expositores verticales con muestras de rocas y minerales bien ordenados.

Vemos esta masa de halita (sal común) procedente de nuestras salinas.

Réplica de un cráneo de proboscídeo.

 
Expositores centrales de la gran sala y pasillos superiores.

En estas vitrinas centrales encontramos muchos fósiles de nuestra comarca y provincia.

Tenemos algún pecten como estos en nuestra colección particular.

 
Una hoja fósil de haya, del norte de la península.

 
Una rana del Mioceno, de procedencia desconocida.

Rosa del desierto, del antiguo Sahara español.

Fósiles de la concha interna de un antiguo pariente del choco o sepia, fáciles de encontrar en las sierras calizas de San José del Valle y Jerez.

Bonita colección de conchas fósiles de equinodermos: erizos y estrellas de mar. Con ejemplares de nuestra provincia.

Fragmentos de un ammonites.

Bonita piedra cargada de nummulites ("nummulites" es un diminutivo de la palabra latina nummulus que significa "pequeña moneda", en referencia a su forma). Procedente de Navarra.

 
Subimos al primero de los tres pasillos para seguir viendo la colección.

En estos largos balcones encontraremos colecciones de fósiles y minerales ordenados por comunidades autónomas, los de abajo están por eras geológicas.

 
Un íbice o cabra alpina de hace 40.000 años encontrada por espeleólogos en una cueva madrileña. 

 
Huevo de oca del Mioceno (Palencia).

Entre los minerales andaluces destacan los cristales de azufre de Conil de la Frontera. Ya estuvimos en la Mina de Conil en el pasado otoño.

Un grupo de jóvenes asiste a una visita guiada por personal del museo.

Perfectos cubos de pirita de gran tamaño.

 
Mas cristales de azufre de Conil.

Bajamos y sigue la charla a los chavales con piezas auténticas y réplicas.

Gran concha fósil recolectada en Málaga.

Otras preciosos fósiles de caracoles marinos, también de Málaga.

Dejamos el Museo del IGME y nos acercamos al edificio contiguo, que es la sede de la Escuela Superior de Ingenieros de Minas de Madrid, que fuera fundada por Carlos III.

 
Patio de entrada, con réplicas a escala de maquinaria minera.

 
Aquí también encontramos algunos minerales de colecciones donadas a la Escuela.

 
Colección de 406 fósiles de trilobites (200-300 millones de años) de todas partes del mundo donada por el coleccionista José Luis Antoñanzas.

Un museo geológico (mas pequeño que el del IGME) también es visitable pero lo encontramos ya cerrado. Al menos vemos las vitrinas que están en los pasillos y rápidamente nos vamos para no molestar a los estudiantes en plena época de exámenes.

17 jul. 2013

HUYENDO DEL CALOR... bajo tierra, sobre agua y casi por el aire.



“El viento que viene de Africa y Egipto se llama solano, y es muy incómodo en toda Andalucía. Quando sopla diez ó doce dias seguidos causa desórdenes: introduce grande acrimonia en la sangre, sobre todo en la de las mugeres, poniendo en tal tension sus fibras que algunas llegan a padecer el furor uterino, y no cesan los símptomas hasta que los vientos contrarios disipan sus malignas influencias. Este viento y sus efectos se parecen en todo a lo que se experimenta en Italia con el sciroco.”
"Introducción a la historia natural y a la geografía física de España" (1775)
William Bowles (Cork,1720-Madrid,1780)
El irlandés W. Bowles era un señor bastante exagerado sobre los efectos del viento en las andaluzas, pero hay que tener en cuenta que era un científico de mediados del siglo XVIII. Pero sus observaciones sí nos dan una idea de que, ya desde entonces, los fuertes vientos de verano eran temidos y fastidiosos para los andaluces (y andaluzas claro).
Por aquí ha sido llegar el mes de julio y ha aparecido el "levante". Un viento que llega por el este-sureste, recalentado a su paso por el norte de Africa y acelerado en el embudo que forma el Estrecho de Gibraltar. En el interior de la provincia de Cádiz sube de temperatura y llega al oeste provincial soplando fuerte (aunque menos que en el Campo de Gibraltar) y superando, en verano, los 30-35 grados.
Así que, aparte de remojarnos en las buenas playas de nuestro entorno solemos "inventarnos" otras rutas frescas para huir del calor. Estas son algunas de las actividades que hemos realizado intentando eludir los rigores del estío.

 
A primeros de julio un amigo nos invitó a dar un paseo en canoa por el Embalse del Guadalcacín. En tierra (y cargando la embarcación) hacía calor, pero una vez que se surca la amplia masa de agua el disfrute es fenomenal.

Jaime, Iñigo jr. y Pablo embarcando.

 
Y a remar se ha dicho.

Mientras los jóvenes remaban y se bañaban hicimos algunas fotos a estos bichejos que aguantaban estoicamente los cerca de 40ºC.

 
Pocas flores podemos encontrar por el monte en pleno verano. Pero algunas esperan a esta época para florecer, como este tomillo andaluz (Thymbra capitata).

 
Y como el calor sigue apretando, nos proponemos dar un paseo serrano bajo el subsuelo.

Para ello aprovechamos un tramo de túnel abandonado que se construyó el siglo pasado para llevar agua de Los Hurones a Jerez. Como los cálculos salieron mal la obra no llegó a servir, teniéndose que construir-excavar otro túnel-acueducto a otro nivel.

 
Bajamos al túnel por un acceso escondido en el monte.

El túnel tiene la altura de una persona y el ancho de dos, y el techo es con forma de arco mas ancho que la base por donde corre, o debía correr el agua (ni idea de arquitectura, se nota).

El agua que se filtra por paredes y grietas está helada, por lo que la sensación de frescor en todo el túnel es agradable.

Encontramos algunos habitantes de estas límpias y frias aguas. Un sapo común (Bufo bufo) procura alimentarse de las polillas que caen. Como estamos en zona de rocas calizas el agua está colmatada por carbonatos, que le dan un aspecto lechoso.

En cada tramo encontramos un pequeño ensanchamiento (a modo de refugio) que suponemos debió utilizarse durante la construcción, para permitir el paso de vagonetas en la extracción de tierra y roca.

 
Algunos habitantes del túnel. Sobretodo especies de arañas y polillas cavernícolas, o nocturnas que pasan aquí las horas diurnas.

 
El grupo expedicionario (mas el de la foto).

La falta de uso de este acueducto subterráneo permite, por las filtraciones, la formación de depósitos calcáreos en paredes y techos.

Incluso pequeñas estalactitas que podrían tener ya decenas de años.

 
Anotaciones con pintura negra que suponemos (por la forma de los números) pueden ser de la época de construcción .

El túnel con un poco de luz tras la curva del fondo. Lo que brilla casi en el centro es una polilla en vuelo.

Otro Bufo bufo, este mas pequeñín.

Y en un tramo seco del túnel coincidimos con estos parientes de dispar tamaño. Un sapillo pintojo meridional (Discoglossus jeanneae) y un sapo común (Bufo bufo).

Cuando la luz de las linternas, o el flash de la cámara, apunta al suelo seco vemos el brillo de los cristales de calcita y el barro blanco rico en carbonatos.

Llegamos a una zona hundida (por donde, según nos contaron, cayó un toro que quedó atrapado en el túnel). Aprovechamos para salir y así no molestar a los murciélagos que, mas adelante, utilizan este túnel como refugio diurno.

En este hueco encontramos una salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus). Especie de menor tamaño y menos abundante que la salamanquesa común. Su piel es translúcida y rosada con manchas irregulares.

También fotografiamos esta pequeña salamandra común (Salamandra salamandra).

Saliendo del túnel-acueducto.

La foto puede dar una idea del calor que hacía fuera. Caminamos con los pies insensibles (por el agua helada del túnel) durante un par de minutos. Enseguida volvieron a calentarse y sudar.

 
Y después de huir del calor remando sobre el agua y caminando bajo tierra nos vamos al edificio más alto (y mas fresco) de Cádiz: el "Pirulí" (o Torre de Comunicaciones de Telefónica).

Tras un rato de subida en ascensor seguimos, por una estrecha escalera metálica, hasta la zona abierta o balcón del Pirulí.

El "oooooohhh!" general es inevitable. Las mejores vistas de la ciudad y la Bahía se nos ofrecen desde este fenomenal balcón circular. Nuestro amigo Pepe Glez. Manjón, que ha organizado la visita, y que es buen conocedor de la torre hace de cicerone de lujo para no perdernos detalle. También nos ayudan l@s guías tirístic@s del Ayto. de Cádiz.

Un agradable y fresco  viento del suroeste (al que llamamos marea) nos permite a esta altura estar un buen rato a pleno sol. Mientras, unos 100 metros mas abajo, los gaditanos y veraneantes aprovechan las sombrillas para no quemarse en la playa de Santa María del Mar.

De entre la numerosa colección de fotos que hicimos hemos seleccionado unas cuantas. Como esta vista de la catedral de Cádiz y alrededores.

 
O esta vista del casco viejo gaditano sin ningún edificio moderno. Parece Cádiz un pueblo grande asomado al mar.

Vista de las murallas de Puertas de Tierra y el Puerto de Cádiz. Al fondo la costa del Puerto de Santa María y Rota.

Los Astilleros de la capital y gran parte de la Bahía de Cádiz. Al fondo Valdelagrana y la playa de Levante.

Las Puertas de Tierra, con mas zoom.

El nuevo puente de acceso a Cádiz, que va a durar mas que una iglesia de Gaudí.

 
Muy cerca nos queda el Chalet de Varela y sus jardines (parque público), donde incide la sombra del "pirulí".

Un poco mas atrás del chalet queda el Instituto Hidrográfico de la Marina, dedicado a la hidrografía y la navegación en sus aspectos científicos y de aplicación. Viene a cubrir, en el ámbito de la Armada, las mismas funciones que el Servicio Geográfico en el Ejército de Tierra.

Mirando al sureste vemos el Cádiz mas moderno, lleno de grandes edificios y en su mayor parte ganado al mar.

Nos acercamos un poco con el zoom y vemos el saco de la Bahía de Cádiz y de fondo la ciudad de San Fernando.

Mas zoom y vemos bien el Puente de Carranza y los altos bloques isleños que nos señalan la Casería de Ossio, que ya visitamos en este blog. Para verlo pinchar aquí.

Queda poco tiempo para dejar paso a otra visita y... (como ya hemos retratado todo lo que nos rodea) nos entretenemos siguiendo a una gaviota con nuestro objetivo. No siempre se puede sobrevolar a una gaviota con tanta facilidad.

Bajamos por el ascensor pero, antes de abandonar el "pirulí", nos asomamos a la larga escalera de diseño triangular que por suerte no hemos tenido que usar. En ocasiones a bomberos y protección civil les ha servido como escenario de entrenamiento y simulacros.

 
Vista de la zona superior del "Pirulí de Cádiz" con otra tanda de visitantes.

 
Atardece en Cádiz y decidimos pasear por su calles mas estrechas y antiguas. Buscamos un lugar para tomar café y Marian tiene una buena propuesta.

Nos acercamos al Café Royalty. Según dicen es el único café romántico histórico conservado en Andalucía. Decorado con pinturas de artistas de renombre en su época y con originales maderas y escayolas recubiertas con pan  de oro. Data de 1912 y fué restaurado y reabierto en 2008 (cuanto prefijo re-).

En sus sillas tomaron café literatos, intelectuales, artistas y músicos de principios del XX, como el mismo M. de Falla.

 
Un lugar que hay que conocer, pero del que hay que reconocer un dato, como algún "gadita" con guasa ha opinado por la red: "es un trocito de Viena en Cádiz, pero con precios de Viena, y así no se puede tomar uno un café todos los días".

2 jul. 2013

BIOBLITZ, MURCIELAGOS y NUEVAS ESPECIES con la SGHN



   
"El estudio y la contemplación de la naturaleza es el natural alimento de la inteligencia y del corazón".
Marco Tulio Cicerón (106 - 43 a.n.e.) 

 

La SGHN es una entidad sin ánimo de lucro que se fundó en 1996 con el objetivo de aglutinar a los interesados en cualquier faceta naturalista de la provincia de Cádiz. Entre sus principales objetivos destacan: promover el conocimiento y conservación de la naturaleza gaditana; la publicación de un boletín periódico (la Revista de la SGHN) con trabajos originales sobre nuestro ámbito natural; y la celebración de unas Jornadas de Historia Natural de Cádiz de las que ya se han realizado cinco ediciones (en Sanlúcar, Grazalema, Jimena, Jerez y El Puerto de Santa María), siendo las próximas a celebrar el próximo mes de octubre en Vejer de la Frontera.
Particularmente tengo varios amigos de hace muchos años (compañeros de afición a la montaña y naturaleza) en la Sociedad, pero no fué hasta que acudí a las Jornadas de 2008 que me interesé en asociarme y colaborar, en la medida de mis posibilidades, con esta interesante y prolífica asociación de expertos y aficionados en distintos campos de la naturaleza.
Esta primavera de 2013 una renovada Junta Directiva ha relanzado varias actividades de campo (después de varias charlas y exposiciones en época invernal en la sede de la Sociedad, que no es otra que el Zoo-botánico de Jerez). Hemos asistido a tres de ellas que aquí queremos reseñar: un Bioblitz en la Dehesa de las Yeguas (Puerto Real), un censo de murciélagos "Noctulos grandes" en el Zoo de Jerez y una salida de campo a La Sierra de Ojén (Tarifa) para conocer nuevas especies de flora y fauna recientemente descritas para la ciencia.



BIOBLITZ en DEHESA LAS YEGUAS
He encontrado esta definición sobre lo que es un BioBlitz: "es una iniciativa de educación ambiental que busca unir a científicos, expertos en educación, naturalistas y público general para promover la exploración de un espacio abierto y mejorar el conocimiento de la biodiversidad a través de un aprendizaje colaborativo y dinámico."

 
Pues a mediados de mayo la SGHN convocó su I Bioblitz Dehesa de las Yeguas. Esta dehesa puertorealeña (mitad pinar, mitad marisma) tiene una enorme biodiversidad (con varios endemismos), a pesar de que en ella hay un área recreativa muy "usada" por ciudadanos en fines de semana. Se formaron tres grupos de exploración: uno para identificar y contear aves, otro para zonas húmedas y otro de botánica e invertebrados.

Me tocó colaborar con el grupo de zonas húmedas, en el que varios expertos en fauna acuática vinieron pertrechados con material adecuado para testear las charcas y marismas de Las Yeguas. Incluso se chequeó un canal de riego donde aparecieron juveniles de cangrejo de río americano (especie invasora).
 
Tomando muestras y controlando la conductividad del agua en restos de charcas.

Aglomeración de zapateros (Gerris lacustris) patinando sobre una charca en desecación.

 
Arriba mudas de Triops sp., pequeño crustáceo de agua dulce considerado un fósil viviente, ya que se han encontrado ejemplares en rocas del Carbonífero (300 mill. de años). Abajo una larva acuática de escarabajo, uno de los mas activos depredadores de este medio.

El grupo en una de las charcas temporales de la dehesa.

Tomando muestras de especies microscópicas, que se estudiaron posteriormente en los laboratorios de la Universidad de Cádiz.

Anfibios: a la izq. Sapillo pintojo meridional (Discoglossus jeanneae), endemismo ibérico y rana común (Pelophylax perezi).

 
Nostoc commune, no es una planta ni un hongo, sino una cianobacteria que crece en forma de colonias resultando esas esferas de color verde que necesitan humedad para progresar. Tienen propiedades beneficiosas para el suelo, ya que son capaces de fijar el nitrógeno atmosférico y, por tanto, dar fertilidad a la tierra.

 
Una planta que faltaba en mi colección es este cardo típico de lagunas y charcas: Eryngium corniculatum. Se distingue fácilmente por la bráctea espinosa con aspecto de cuerno, que le sale en la inflorescencia, de ahí su nombre.

Para pasar de las charcas a la marisma hay que cruzar el pinar. Y allí encontramos bellas flores con diferentes inquilinos al acecho. A la izquierda una araña napoleón (Synema globosum), por el dibujo que tiene en su opistosoma, que recuerda la silueta del emperador francés con su enorme sombrero de dos picos. A la der. una garrapata (Hyalomma sp.) en el capullo de una armeria esperando que un individuo (bípedo o cuadrúpedo) de sangre caliente pase para agarrarse a él.

Bellas flores del Pinar de las Yeguas: Iberis ciliata subsp. welwitschii (endemismo del suroeste penínsular) y Agrimonia eupatoria, de nombre común "mermasangre" o  "hierba de San Guillermo", por sus propiedades medicinales conocidas desde la antigüedad.

Nos vamos a la marisma para seguir testeando especies.

No todo es agradable en el paraje. Encontramos esta pobre cigüeña blanca muerta, con unos sospechosos alambres en sus patas.

Toma de muestras en aguas salinas de la Marisma de Cetina.

Pablo midiendo la salinidad del agua. Todos los datos son importantes para valorar los resultados de este primer Bioblitz de la SGHN. Al final fueron numerosas las especies botánicas, de insectos, de aves, de acuáticos, etc...
El éxito fue tal que incluso se llegó a "descubrir" una  nueva especie de mosquito de las agallas, que utliza los tallos de la Sarcocornia. Sólo se conoce una especie similar en Australia, por lo que esta sería la segunda descrita en el planeta. Próximamente será publicada para la ciencia. 




CENSO de MURCIELAGOS - NOCTULO GRANDE

 
A mediados de junio la Sociedad convocó a socios y simpatizantes para el censo de la colonia de Nóctulo grande (Nyctalus lasiopterus), asentada en la arboleda del Zoo de Jerez.

No era la primera vez que se desarrollaba esta actividad en el Zoo (ya se hizo en años anteriores), pero esta vez la novedad es que un equipo del programa de la RTVE "El Escarabajo Verde" vino a grabar un reportaje sobre este curioso murciélago, el de mayor tamaño de Europa.

 
Con estos ecolocalizadores, especiales para murciélagos, se detectaron los árboles (en este caso una palmera) donde había ejemplares en plena época de cría.

Un rato antes del anochecer se tendieron las redes a varios metros del suelo, en el camino de salida de los murciélagos.

Un rato de espera, ...y a eso de las 21:45 tomé esta foto (al máx. de sensibilidad de mi cámara) de un nóctulo grande pasando cerca de un nido de cigüeñas del Zoo. Empezamos el conteo.

 
Casi al mismo tiempo cayeron varios ejemplares en la red montada por los expertos de la Estación Biológica de Doñana, desplazados para el chequeo de los nóctulos ante la cámaras de televisión.

Carlos Ibáñez y su ayudante desenredan a los murciélagos de la fina red. Dos ejemplares mas esperan su turno.

Chequeo de los nóctulos ante la cámara de El Escarabajo Verde.

Se pesan, se miden, se anillan, se les coloca un microchip para seguimiento...

Dos vistas de Nyctalus lasiopterus anillado y listo para soltar. Se han medido ejemplares que de punta a punta de las alas se acercan al medio metro.

El equipo grabando y algunos miembros de la SGHN participantes en el censo.

Las últimas tomas son de la suelta en un arbol cercano, donde después de trepar para tomar altura se dejan caer para seguir con su rutina de alimentación y cría. Este reportaje de El Escarabajo Verde será emitido en la próxima temporada, a partir de septiembre. Estaremos atentos.




NUEVA FLORA y FAUNA en SIERRA de OJEN

 
Hace unos días la SGHN organizó una salida de campo a la tarifeña Sierra de Ojén. Partimos del Puerto del Cabrito para recorrer la falda sur de esta sierra del P. N. Los Alcornocales. El objetivo era conocer, de la mano de sus propios descubridores, dos nuevas especies descritas para la ciencia en estas laderas, a menos de 10 kms. del punto mas al sur del continente europeo.

 
Bajo los enormes aerogeneradores (que por cierto giraban con fuerte viento de levante) encontramos estas flores de Teucrium bracteatum, endemismo andaluz-magrebí que se encontró en este lado del estrecho en 1997.

Nos adentramos en algunos canutos de Sierra Ojén buscando rarezas botánicas de la mano de Juan Ant. García Rojas, profundo conocedor de la flora campogibraltareña.

Arbustos como los durillos, rododendros, madroños, avellanillos y helechos mantienen siempre verdes estos estrechos vallejos.

 
Otra especie, que no teníamos en nuestra colección, es esta Scutellaria minor.

Salimos a las herrizas por si vemos algún ejemplar de la nueva Centaurea.

Sí encontramos hermosas dedaleras (Digitalis purpurea), tanto en flor como con frutos.

En una charca temporal el grupo de naturalistas se afana por ver algunos anfibios. Otro grupo naturalista (por su cuidada alimentación bellotera) aparece también en la foto.

Antonio Ruiz, socio de la SGHN, biólogo y profesor de la Univ. P. de Olavide, nos muestra un bello ejemplar de libélula: Cordulegaster boltonii subsp. algírica, de gran tamaño y que solo vuela en el norte de Africa y en Andalucía.

Seguimos adentrándonos en el bosque.

Muy cerca de una escondida cascada encontramos varios ejemplares de Cheirolophus sempervirens. Catalogada como "vulnerable" o "en peligro crítico", según que publicación. Es una planta rara, aunque en los últimos años se siguen encontrando nuevas poblaciones.

Cheirolophus sempervirens, es de las flores mas vistosas en estos comienzos de verano y los insectos voladores son atraídos por su color y tamaño.

Una mariposa típica de bosques de Quercus: Satyrium esculi.

En un arroyo que mantiene agua todo el año Antonio Ruiz busca entre la hojarasca caída al agua con un fino mallazo. Fue aquí donde Antonio, junto con Joaquín Márquez y Manuel Ferreras, encontraron un raro insecto acuático que no encajaba en ninguno de los géneros conocidos en Europa. 

 
Buscando datos de fuera del continente encontró un pariente próximo del bichejo en Australia. Tras el pertinente estudio llegaron a la conclusión de que se trataba de una nueva especie, no conocida por la ciencia, siendo la primera vez que se describía en Europa, donde sólo había evidencias de fósiles en ámbar.

El bichillo es parecido a este. Un tricóptero, al que bautizaron como Nyctiophylax gaditana.

Aunque parezca que en las muestras solo hay restos de hojas y madera al acercanos vemos numerosos insectos acuáticos.

 
Finalmente disfrutamos de una población de Centaurea molesworthiae. Una nueva especie botánica descubierta por nuestro amigo Juan A. García Rojas, que nos contó como estuvo un tiempo confundiendo la flor con otra especie parecida hasta que contó con la ayuda del botánico Juan A. Devesa.

Flores secas de Centaurea molesworthiae

Para acabar, un paseo mas largo por Las Caheruelas nos llevó hasta el último foco dolménico descubierto en la provincia.

El grupo en uno de los dólmenes de Las Caheruelas.

Para mas información sobre la SOCIEDAD GADITANA DE HISTORIA NATURAL y sus actividades en:
su página web
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